“En cada organización, con cada líder, con cada persona que tengo contacto, mi mensaje es claro: El respeto y la dignidad no son negociales. Y así todas las estrategias, acciones e iniciativas que he impulsado e implementado ponen a todas las personas en el centro garantizando sus derechos” 

Julio Mosquera-Stanziola entiende el liderazgo como un acto de responsabilidad con impacto colectivo. Como Global HR Strategist de Grupo Julmos, ha convertido su visión en acción, ayudando a empresas a transformar sus culturas desde el centro: sus personas.

Para Julio, la diversidad no es una causa de moda, sino una convicción estratégica que se traduce en bienestar, innovación y resultados sostenibles.  

Ser parte de Pride Leaders representa, para Julio, una oportunidad de inspirar desde el ejemplo, visibilizando que es posible liderar siendo auténtico, con firmeza y sensibilidad. Reconoce que su experiencia ha sido privilegiada al rodearse de líderes y equipos que lo han valorado por lo que aporta, sin limitarlo por su orientación. Sin embargo, también identifica que el verdadero reto no siempre está afuera: muchas veces, el miedo —tanto en individuos como en organizaciones— es el mayor obstáculo para el cambio.  

En su experiencia, ese miedo se manifiesta en la resistencia a hablar de inclusión por temor al juicio, o en la autocensura de quienes sienten que deben esconder partes de su identidad para encajar. Julio lo enfrenta desde un lugar estratégico y humano: en el ámbito empresarial, mostrando con datos que la inclusión potencia la productividad, la retención y la reputación; y en lo personal, invitando a reflexionar desde la empatía, preguntando siempre: “¿Cómo te sentirías tú si no fueras bienvenido por ser quién eres?”  

Desde Grupo Julmos, ha impulsado acciones de alto impacto como la eliminación de referencias de género y apariencia en los procesos de selección, permitiendo evaluar el talento por sus competencias reales y no por sesgos inconscientes. Además, promueve un enfoque basado en el valor de ser inquisitivos: escuchar antes de proponer, cuestionar antes de imponer, y diseñar soluciones que respondan al contexto y no a recetas universales.  

Julio es consciente de que muchas veces las prácticas de diversidad e inclusión nacen desde la intención, pero pierden impacto por no estar conectadas con la realidad de quienes buscan incluir. Por eso, insiste en la necesidad de contextualizar, educar desde múltiples perspectivas y construir entornos donde la inclusión no excluya a nadie. En sus palabras, “la verdadera inclusión no es abrir la puerta del club a quienes han estado afuera, sino compartir el club con las mismas condiciones, derechos y responsabilidades”.  

El legado que lo impulsa viene de su madre, una mujer que venció barreras en una industria dominada por hombres y que le enseñó que todo es posible con esfuerzo y corazón. Hoy, ese aprendizaje lo guía en su compromiso por construir empresas donde el respeto no sea negociable, donde la autenticidad sea bienvenida y donde nadie tenga que elegir entre ser quien es y crecer profesionalmente.  

Julio sueña con un Panamá en el que las personas LGBTIQ+ dejen de ser vistas desde estereotipos, y donde las organizaciones pasen de hablar de inclusión a practicar integración. Para quienes hoy aspiran a liderar desde su identidad, les deja un mensaje claro: tu autenticidad no es una barrera, es tu fuerza. Tu voz, tus experiencias y tu historia enriquecen el mundo profesional, y tu liderazgo puede ser la puerta que abra otras muchas.

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